Deutsches Herzzentrum Berlin

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Para Kinzo y la Fundación Centro del Corazón Alemán de Berlín era fundamental que este proyecto reflejara un compromiso con la calidad, la responsabilidad y el avance continuo de la cardiología. El resultado es un entorno de trabajo que materializa físicamente los valores de una institución de referencia internacional, situando siempre a las personas en el centro de la experiencia.

Fundación Centro Alemán del Corazón de Berlín

Un hub tecnológico con pulso propio
La cardiología practicada al más alto nivel, como la desarrollada en el Deutsches Herzzentrum de la Charité de Berlín, requiere espacios que vayan más allá de la mera funcionalidad. Lugares capaces de facilitar el intercambio de conocimiento, fomentar la colaboración interdisciplinaria y convertir el diálogo entre la práctica clínica, la investigación y la innovación en una parte natural del día a día.
Con esta visión, Kinzo desarrolló el proyecto en colaboración con la Fundación Centro del Corazón Alemán de Berlín.
El punto de partida fue la propia identidad de la institución: un centro de medicina cardiovascular reconocido internacionalmente y distinguido de forma recurrente por su excelencia en investigación, atención médica y cuidado del paciente. En él trabajan médicos e investigadores altamente especializados, organizados en equipos multidisciplinares cuyo entorno exige tanto concentración como interacción constante.

El reto consistió en traducir estas necesidades a un entorno de trabajo e investigación sostenible, transformando un edificio histórico en un moderno hub tecnológico sin perder de vista su legado arquitectónico y su proyección de futuro.

Con una superficie aproximada de 800 m², el proyecto integra áreas de trabajo, investigación y colaboración para una veintena de profesionales. La distribución combina apertura y organización mediante espacios flexibles que favorecen el intercambio interdisciplinario. Estas áreas se complementan con zonas claramente definidas para el trabajo individual y la concentración.

Los elementos históricos existentes, como las estanterías originales del archivo o los lucernarios, fueron cuidadosamente recuperados y reinterpretados junto a materiales contemporáneos. Un sutil tono rojizo recorre los espacios como un pulso visual, reforzando la identidad del proyecto y estableciendo un hilo conductor entre las distintas estancias. La iluminación participa activamente en esta lectura espacial, respondiendo con precisión a las necesidades funcionales de cada área. Las luminarias decorativas completan la propuesta aportando calidez y carácter, humanizando el entorno tecnológico y reforzando la calidad del interiorismo.

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