Yoru in Analogue: tres miradas sobre la luz, el verano y lo cotidiano
11.09.2026
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Hay una luz que define el verano. Una luz que se prolonga hasta tarde, que transforma los espacios exteriores y que acompaña los momentos cotidianos con una intensidad difícil de encontrar en cualquier otra época del año. Es precisamente esa relación entre luz natural, verano y vida al aire libre la que inspira Yoru in analogue, una campaña de Arkoslight protagonizada por tres fotógrafos: Isabel Rovira, Silvia Villar y Carlos Segura.
Tres formas de mirar el verano
A través de sus diferentes miradas, la campaña captura Yoru en situaciones reales, espontáneas y cálidas, lejos de escenarios excesivamente construidos. Tres aproximaciones distintas que comparten una misma idea: la mejor luz no siempre es la que transforma una escena, sino la que sabe acompañarla.
La luz como guía, por Isabel Rovira
La fotografía analógica introduce una dimensión especialmente vinculada a esta búsqueda. El tiempo, la espera y la capacidad de observar antes de disparar forman parte de un proceso que conecta de manera natural con la filosofía de Yoru in Analogue.
Para Isabel Rovira, el verano significa una luz más larga y generosa, capaz de hacer gran parte del trabajo fotográfico. Su mirada busca la imperfección y lo cotidiano: el polvo, las sombras, el desorden o aquello que permite que una escena conserve su carácter real.
Su manera de fotografiar cambia con la estación. En lugar de controlar la luz, se deja llevar por ella y busca aquellos momentos en los que la iluminación natural alcanza su máxima expresividad: el amanecer, el atardecer o la luz rasante que atraviesa una ventana.
En ese contexto, Yoru representa para Isabel una prolongación natural del día: una luz cálida y discreta que aparece cuando la iluminación natural comienza a desaparecer, sin competir con ella. Como si el atardecer pudiera quedarse un poco más.
«El verano cambia mi manera de percibir y de fotografiar porque paso de controlar la luz a dejarme llevar por ella.»
Isabel Rovira
El verano como forma de vida, por Silvia Villar
La aproximación de Silvia Villar es más espontánea y vital. Para ella, el verano está marcado por la luz, pero también por todo aquello que sucede alrededor de ella: el mar, el color, los planes improvisados, las personas y, por supuesto, algo de comer.
Su respuesta resume una concepción del verano profundamente cotidiana: una escena estival es auténtica cuando contiene aquello que realmente sucede durante el verano.
Yoru entra en esta narrativa como compañera de la hora azul. Su luz no pretende competir con el último resplandor del cielo, sino complementarlo y acompañar la transición entre el día y la noche. Después, cuando desaparece el azul, continúa iluminando la escena y haciendo posible prolongar una cena, una conversación o cualquier plan al aire libre.
La portabilidad de Yoru es, en este caso, parte esencial de la experiencia: una luminaria que puede acompañarte allí donde sucede el verano.
«El verano es luz y, con permiso del reloj (o sin él), es ella quien marca el ritmo de mis rutinas en esta época.»
Silvia Villar
Dejarse llevar por la luz, por Carlos Segura
Para Carlos Segura, la relación entre verano y luz tiene una dimensión más profunda: una fascinación ancestral por la luz estival y por esa sensación de calidez que todavía condiciona nuestra manera de relacionarnos con el entorno.
Su fotografía encuentra un especial atractivo en el amanecer y el ocaso, momentos fugaces en los que la luz cambia constantemente. Fotografiar durante estas horas implica aceptar sus limitaciones y convertir el proceso en una especie de ritual, donde las sombras aportan profundidad y dramatismo a imágenes orgánicas, naturales y atravesadas por una característica tonalidad ámbar.
En esta mirada, Yoru se asocia a otros momentos del día: la calma, el recogimiento y el descanso. Su luz cálida y su carácter portátil permiten incorporarla a momentos de pausa, desde una lectura al atardecer hasta una conversación al aire libre.
La luminaria portátil de Arkoslight se integra así en el relato de forma natural. Está presente cuando cae el sol, durante la hora azul, en una cena o una lectura. No busca sustituir la luz natural, sino acompañarla y prolongar la experiencia cuando el día empieza a desaparecer.
«La luz nos arropa, reconforta y nos hace reconectar con la naturaleza en toda su plenitud.»
Carlos Segura
Al igual que Yoru, cuando el día termina, la luz no desaparece: cambia la forma de acompañarnos.